Los medios también son empresas

Hace unos días, algunos compañeros consultores y yo conversábamos con un grupo de funcionarios públicos respecto a la credibilidad de la prensa mexicana y el modo en que se publica la información en comparación con los medios de otros países.

0 Comments
Medios también son empresas

Pudimos notar que perciben que en el país existe una “prensa amarillista”, y que a pesar de contar con información positiva para la sociedad, las noticias destacan el aspecto “negativo”.

Después de dicha conversación, revisé las versiones digitales de los diarios El País (España), The New York Times (EUA) y La Nación (Chile).

A pesar que a los dos primeros periódicos los sigo con regularidad, ese día los consulté con particular interés. Al compararlos con algunos medios mexicanos no encontré una diferencia importante en el modo de enfocar la noticia, redactar un titular y el espacio que otorgan a la información.

La mayor parte de sus notas, las que ocupaban los espacios principales en ese momento, abordaban conflictos regionales y su impacto mundial, problemas económicos, sociales o hasta conspiraciones políticas que bien podrían novelarse.

En donde existe una diferencia notable es en el tiraje. The New York Times por ejemplo, publica casi 1 millón 300 mil ejemplares en su edición dominical, lo cual contrasta con los menos de 150 mil ejemplares que componen el tiraje del diario Reforma en domingo. Además NYTimes escribe más de 500 artículos diariamente y recibe más de 9 millones de visitas en su sitio de internet por día, algo que no tiene nivel de comparación con algún medio nacional.

Claro que la realidad mexicana, su población, sus hábitos de lectura y su nivel educativo son muy diferentes a los de Estados Unidos, y en nuestro país vecino hay una competencia mucho mayor que en México en el sector de medios.

En conclusión la noticia es la misma para El País, The New York Times, La Nación o Reforma, lo que llama la atención es la percepción que la audiencia tiene de los medios de nuestro país. Si bien cada uno tiene una línea editorial determinada, vale la pena recordar que los medios son empresas y como tal deber cuidar su imagen y reputación.